Salgo a la terraza e inhalo con fuerza…mmm, el olor a mar es increíble en esta época del año. La noche esta en calma, solo hay una ligera brisa que acaricia mi piel bronceada por el sol, y de fondo, el sonido de las olas del mar…sienta bien, muy bien.

Miro al horizonte y veo las luces de un crucero con destino desconocido, los recuerdos de mi niñez me invaden…

  • Mami, ¿qué son aquellas luces que se ven a lo lejos?
  • Es un crucero que navega para llegar a su destino.
  • Ohh! ¿Me encantaría estar en ese crucero?… ¿Mami, qué es destino?
  • Destino es ese lugar al que a veces tienes que ir y otras veces simplemente deseas ir.
  • ¿Cómo tener que ir al cole o a la playa?
  • Jaja…sí, exactamente como tener que ir al cole y desear ir a la playa.
  • ¿Y cuál es el destino del crucero?
  • No lo sé pequeña…pero seguro que es uno maravilloso.
  • Ahh! ¿Entonces tiene que haber muchos destinos verdad?
  • Tanto como sueños tengas. Dime mi niña, ¿por qué te gustaría estar en el?
  • Ains, es que se ven tan bonitas todas esas lucecitas! Me gustan mucho las luces que brillan  mami…¿podemos ir?
  • Algún día iremos en uno.
  • Siii…¿y nos llevará a un destino maravilloso?
  • Sí mi pequeña soñadora, a mi también me gusta pensar que todas esas pequeñas lucecitas que se ven en el horizonte, siempre te llevan a destinos maravillosos…

 

Las noches cálidas de verano tienen algo especial, el horizonte se ve con mas claridad y por tanto la iluminación que puedo ver de los pueblos costeros es muy nítida. Desde pequeña por algún motivo que aún hoy desconozco, me fascina pensar e incluso inventar, las historias que hay detrás de esas luces.

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Si observo un crucero me imagino la cantidad de personas que irán en el, cada una de ellas con sus diferentes motivos para embarcarse en ese viaje; los que van con sus parejas, con sus amigos, en familia, viaje de placer, de negocios, temas familiares o simplemente por la necesidad de evadirse de todo. Cada uno de ellos por motivos distintos o similares, pero con su propia historia.

Con las luces de las ciudades me ocurre lo mismo, ¿qué historias se esconden en cada casa? ¿cuántas de ellas son felices, cuántas tristes? romances secretos, rupturas dolorosas, perdida de un ser querido, sueños de adolescentes, ilusiones de adultos… Sea de la forma que sea, dejo volar mi imaginación, y es en esos momentos cuando deseo estar allí, donde están las luces. Es como si quisiera vivir todas esas historias en primera persona, no importa si  son tristes o alegres…y por extraño que parezca, es cuando mas viva me siento.

Hay personas a las que les gusta mirar las estrellas en una noche despejada, pero simplemente el pensar que esas estrellas ya no existen y aún veo su brillo, me produce sensación de soledad, me hacen pensar en la nada…me hacen pensar en la muerte.

 

 

 

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