¿Para qué soñar cuando su realidad era el sueño de todos los hombres? Mirárla y verla con ojos nuevos, con los ojos de un extraño… Fantástico microrrelato!

LUCES Y SOMBRAS

micro la extraña

La habitación del hotel.

La taza de café y un cigarro. Una silueta de mujer que miraba embobado.

Su perfecta silueta semidesnuda, ese cuerpo extraño, tumbada sobre las sábanas arrugadas de mi cama, arrugadas por una noche pasión desmedida, de sexo y alcohol, de lujuria y pasión.

No recordaba cómo habíamos acabado en aquella habitación, y la verdad, tampoco me importaba. Solo recordaba, vagamente, el movimiento frenético de nuestros cuerpos con cada embestida. Pasajes de la noche anterior, diluidos por la coca y el alcohol.

Me disponía a dejar la taza de café y apagar el cigarro, cuando ladeó la cabeza, y nuestras miradas se cruzaron. Todavía resacoso, me quedé petrificado. No sabía …

Se giró ciento ochenta grados sobre su cuerpo desnudo, me miró de nuevo a los ojos, y sonriéndome me pidió un café y un cigarro.

Sin darme tiempo a reaccionar me dijo:

-Buenos días cariño. Despierta…

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