Avatares

Hay una frase que dice: “Se es dueño de los silencios y esclavo de las palabras”, personalmente no creo que eso sea así, Si guardas silencio por obligación o cobardía, ya no eres dueño de ese silencio, y ser esclavo de las palabras es algo totalmente imposible, cambiamos de opinión sobre cosas a medida que las vamos viviendo…es esclavo el que se siente esclavo.

Si la persona que dijo esa frase, viviese hoy con la tecnología actual, la frase sería algo así como: “No se es esclavo de la palabra, se es esclavo del personaje”. Esto me lleva a centrarme un poco en las redes sociales, y como la persona que esta en el teclado delante de la pantalla, es engullida por su propio personaje y a su vez, este personaje engulle a otros.

No hay nada más falso e irreal que los “avatares”, y cuando digo avatares, no me refiero solo a quien pone como foto de perfil a un famoso o algún objeto…, me refiero a todo el que tiene un perfil en alguna red social. Me cuesta creer que cuando salís a la calle deis los buenos días a todo el que se os cruza por el camino y lo invitéis a una taza de café sin siquiera conocerlos, me cuesta pensar que seáis tan cariñosos con todos (perdonad si cuando hablo en general sigo usando el masculino), me cuesta creer que tras por ejemplo ; una hora en tren, en avión o esperando en la consulta del médico y conversando con la persona que tengáis al lado durante el trayecto o la espera, tengáis tanta confianza como para contarles vuestras intimidades o inclusive enseñarles las tetas o la polla…me cuesta creerlo.

Claro está que siempre hay excepciones, yo soy una de ellas…y no me critiquéis, porque todos habéis pensado lo mismo (no que yo sea la excepción, sino que todos lo sois). Seguro que si no hago esa puntualización mas de uno ya estaría diciendo, pero que prepotente o que ego tiene esta mujer…así que a partir de ahora, en todos mis escritos haré muchas puntualizaciones. ¿Vosotros también os estáis dando cuenta de que lo mio son los monólogos?  (risas, aplausos….gracias, gracias).

El día que os deis realmente cuenta de que todo esto es virtual y no real, seréis un poquito mas libres y quizás os lo toméis con más sentido del humor. Se pierde mucho conversando con alguien con una pantalla de por medio, e incluso conversando por teléfono, se pierde el contacto visual, el lenguaje corporal…se pierde la esencia de la persona y por eso pienso que nada es real. Algunos sois más valientes tras una pantalla, otros mas sumisos…todos tenéis un personaje y todos sois victimas y esclavos de ellos. No hay ningún problema en serlo, si sois consciente de que en realidad lo que hacéis es jugar. El problema está cuando no sabéis que lo sois, cuando confundís lo real con lo virtual y sobre todo cuando para uno es una cosa y para el otro otra.

¿El sexo telefónico es real?, y no me refiero al que podáis tener con vuestras parejas, me refiero al de pago. Para una de las partes es simplemente un trabajo, para la otra, la que llega al orgasmo puede parecer real puesto que ha llegado al “happy ending”, incluso puede pensar que se ha enamorado. Las dos partes pueden parecer reales, uno lo hace por dinero y mientras tú imaginas como te besa o te toca, en realidad está haciendo la comida o viendo una peli…¿es real?, solo en tu imaginación.

Con los avatares pasa lo mismo o incluso peor, porque ahí, es tu imaginación y tu estado de ánimo quien interpreta lo que lee. Si estás falto de amor y alguien te dice dos veces “cariño”…al tercero mueres de amor, si ese “cariño” te lo dicen en el metro, o en la cafetería, eres capaz de poner una denuncia por agresión sexual. Si cuando terminamos de leer un libro nos quedamos colgados de uno de los personajes y no del autor del libro como tal…¿por qué os colgáis del avatar y no os quedáis simplemente con lo que dice? ¿Por qué tenéis muy claro que no conocéis al autor de un libro y creéis conocer a la persona que está delante del teclado? Yo, personalmente no veo la diferencia, no puedo decir que conozco a tal o cual por como escribe o interactúa en la redes sociales.

Si entramos en el terreno de lo fácil que es manipular a alguien, y que esa persona no sé dé ni la misma mínima cuenta, si encima lo llevamos al terreno virtual, aunque parezca mentira, es mucho más fácil…no olvidemos el caso ese del hombre de los mil tumores. Dar pena = recibir dinero, atención…protagonismo. Tú vecino se muere de cáncer real y no mueves un dedo por él.

Recuerdo la película “The Hunt (La Caza)”: un profesor de infantil es acusado erróneamente de abusar de una de sus alumnas, la niña lo acusa al ser presionada por la directora y el psicólogo del colegio. Ambos piensan que la niña no quiere contar nada por miedo, cuando en realidad no tenía nada que contar, y ellos le implantan “sus certezas” en su cabecita, para así lograr confundir realidad y ficción. En las redes sociales podemos llegar  a ser tan infantiles y frágiles como esa niña, es muy fácil que nos implanten en nuestra mente una idea ya preconcebida de como es algo o alguien, y que sin cuestionarlo no solo lo demos por válido, sino que nos atrevemos a juzgarlo.

Nadie está a salvo de poder ser manipulados, hay mentes bastante retorcidas ahí fuera que aprovechan lo fácil que es llegar a captar atención a través de las redes sociales. Solo se necesita un poco de psicología emocional y pueden conseguir prácticamente lo que quieran, incluso te pueden hacer pensar, actuar, escribir o hablar de forma distinta.

Las relaciones sean del ámbito que sean, afectivas, sentimentales, espirituales o de puro odio…si son virtuales, no son reales. Por lo que mi consejo es (para el que lo quiera, que yo no obligo a nadie, ni a que me lea, ni a que sigan consejos que no han pedido)… salgan a la calle y hablen con las personas que les rodean, puede ser una experiencia maravillosa ¿de qué tienen miedo? ¿No disfrutáis cuando os encontráis con una persona mayor que no conoce la tecnología que hoy día nos rodea a todos? ¿No es esa persona más real e interesante que cualquiera de esos avatares con los que conversáis? ¿No es mas bonito que te manden al carajo o te digan te quiero mirándote a los ojos?

 

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Barcelona

Tenía tantas ganas de conocer Barcelona, que no me importó aceptar la invitación de casi un desconocido para recorrerla durante un largo fin de semana. Era la priIMG_3209mera vez para ambos, así que la ilusión era compartida.

La ventaja que tiene llegar a Barcelona de noche, es que cuando sales de la boca de metro para llegar a los Apartamentos Cosmo, donde nos alojaríamos durante los próximos 4 días, es que te encuentras con la casa Batlló iluminada. Ahí mismo me dí cuenta de que me enamoraría perdidamente de esa ciudad.

Dejamos el equipaje en el apartamento, y empezamos a buscar algún sitio tranquilo donde cenar con una buena copa de vino. Muy cerquita se encuentra el Restaurante Citrus, un lugar tranquilo, elegante y romántico…buen comienzo para empezar a conocer al hombre que sentado frente a mi, observaba como elegía el menú para los dos.

Al día siguiente decidimos caminar hacia La Rambla, el día invitaba a eso, a pasear por la ciudad…y que bonita ciudad. Perderse por el Barrio Gótico, fue una de las experiencias más maravillosas que había tenido en mucho tiempo, estas en una gran ciudad pero la sensación es de estar en un pequeño pueblo. Me habían hablado del Bosque de las Hadas, una cafetería que está en el Museo de Cera, pero nunca pude imaginar la magia que habría en su interior. Visita obligatoria para descansar y picar algo.

 

Si Barcelona tiene infinidad de cosas que ofrecer durante el día, la noche es más especial aún. Miles de restaurantes y taperías, acogen a ciudadanos y turistas, la variedad es infinita, y la amabilidad de sus gentes de quitarse el sombrero. Estos son algunos de los restaurantes y sitios de copas que visitamos: Mi favorito, estaba justo al salir del apartamento, por lo que cada noche antes de subir, me tomaba un cosmopolitan y él un dry martini Les Gens que J´Aime . Me pareció muy curioso El Naciona con sus múltiples restaurantes y barras para tomar unas tapas.

Pero de las cosas que mas me gustan son sus conciertos de jazz, tuvimos la oportunidad de ver en el club de jazz Jamboree a Dani Pérez ex-componente de Los rebeldes en concierto acompañado de su Big Band y con la colaboración de Dani Ne-lo…no tengo palabras, fue una experiencia casi orgásmica.

Para experiencias, la experiencia religiosa de visitar La Sagrada Familia. Observando cada detalle y sobre todo admirando su majestuosidad, llegas a la conclusión de que el hombre no tiene límites, o  Gaudí no los tenía…todo aquello que imagines, puedes hacerlo. De Gaudí me quedo con una frase suya: “La originalidad consiste en volver al origen”…tan sencillo como eso.

Y que decir de la Casa Batlló, es como entrar en una casa de fantasía, de cuento…mágica. Como mágico está resultando ser el hombre que me acompaña …y espero, que nunca deje de serlo.

 

Punta Cana

¿Qué hacen cuatro chicas, cuando una de ellas decide anular su boda a tan solo 4 días vista por motivos que hoy aún desconocemos?…se montan en un avión rumbo a la República Dominicana…nosotras lo celebramos todo.

Por fin, después de casi 9 horas de vuelo, aterrizamos en Punta Cana. Las puertas del avión se abren y nos recibe una cortina de humedad que hacen que mi pelo se erize hasta el infinito. Apunto en la agenda de mi memoria, que lo primero que haré será coger cita en la peluquería del hotel para que me hagan las trencitas…ahora entiendo el por qué de ese peinado.

Nos acomodamos en nuestras habitaciones del hotel Natura Park Beach Resort, un hotel totalmente integrado y respetuoso con la naturaleza que lo rodea. Vegetación, puentes de madera para cruzar sus pequeños lagos y muchas, muchas aves…de todos los colores.

Al día siguiente, nuestra primera visita es a los Altos de Chavon, una villa al estilo mediterráneo, tanto que te hace regresar a la Italia del S.XVI…calles y construcciones de piedra, es sin duda La Ciudad de los Artistas, incluso construyeron un anfiteatro. Sin duda un lugar para visitar y su llegada hasta el, toda una experiencia. Las vistas del rio chavon son espectaculares.

Al día siguiente, decidimos que después de toda la cultura del día anterior y sobre todo caminata, nos tomaremos el día más tranquilo e iremos a comer al capitán Cook. Cogemos un aqua-taxi y cual película de James Bond, surcamos las aguas cristalinas hasta llegar a nuestro destino. Lugar típico, con gente de la zona, aunque también demasiado turista para mi gusto. Pedimos lo que se debe pedir…una mariscada de tamaño descomunal (un inciso, he de decir que cuando aterrizas en Punta Cana, lo primero que te sugieren es que tomes solo agua embotellada, ya que nuestros estómagos europeos no están acostumbrados a esas aguas), y de beber, pues litros y litros de coco loco. Todo risas y diversión, baños en un mar que siempre está templado como agua de puchero…hasta que a una de nosotras le desaparece el color de la cara, y luego a la otra, y a la otra y por último a mi. Nunca abran visto andar mas deprisa a cuatro mujeres…se ve, que el marisco no estaba hervido con agua embotellada.

Tras una noche de dormir prácticamente en el baño, decidimos no salir del hotel. Pasamos el día en la playa y mientras estamos charlando, veo unas cabecitas que sobresalen por entre la vegetación, son niños. Me acerco a ellos y casi que salen corriendo, los tranquilizo y me dicen que tienen hambre. Fue el choque con la realidad mas duro que he tenido. Les digo que no se muevan, vuelvo donde están mis amigas y les digo que levanten el culo de la arena, que tenemos trabajo que hacer. Llegamos a uno de las decenas de buffet que están repartidos por el hotel y les digo que cojan comida como si no fuesen a poder comer mañana…miro a Catalina y le hago entender que aunque ella se mantiene del aire y de vino, hay otras personas que sí nos gusta comer incluso mas de una vez al día, cosa que ella no entiende.                                                                                       Llevamos comida como para 3 familias, por el camino de vuelta a la playa, les explico el motivo…Catalina se vuelve para coger un par de hamburguesas más.

Lo sucedido me hace pensar, que sólo nos quieren enseñar la parte bonita, así que decidimos tomar un autobús y visitar Higúey, la ciudad mas cercana. Miguel, nuestro barman favorito, nos avisa de que quizás no sea muy seguro que cuatro mujeres vayan solas por lo que llama a un amigo para que nos espere a nuestra llegada y nos haga de guía. Lo que vemos es a gente feliz, muy feliz dentro de su pobreza. Le pregunto al amigo de Miguel donde va todo el dinero que entra en la República Dominicana y me dice que todo el dinero va directo a Santo Domingo y ya ellos distribuyen. Que injusta es la vida y que impotente te sientes…miles de turistas disfrutando de todo, y a pocos km la realidad.

Nuestros días siguen llenos de actividad, visitamos la isla de Saona, si alguna vez han soñado con autentica arena blanca, estrellas de mar y palmeras que quieren abrazar el mar…esta es la isla. En ella no vive nadie, pero tienen excursiones diarias y montan sitios de comida y bebida para que tu estancia sea mas agradable si cabe…yo, después de mi visita a la ciudad, he de decir que todo tiene un saber agri-dulce.

Llegamos a nuestra última noche…la pasamos con Miguel en su chiringuito de la playa, me encanta conversar con él. Es un chico inteligente, feliz con lo que tiene, sabe que hay más porque lo ve en todo aquel que llega a Punta Cana. No entiende por que metemos el stress y las prisas en la maleta cuando nos vamos de vacaciones. Me dice que ve mucha tristeza en los ojos de los turistas, que es normal, que tenemos todo lo que no necesitamos, que lo que realmente necesitamos no lo tenemos…amor y tiempo.

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Miguel…mucho más que un simple barman

Santorini

En nuestra última noche en Mykonos no os conté que mientras mis dos amigos y yo contemplamos la puesta de sol, tomando unos vinos, el capitán del crucero en el que viajábamos recorriendo las islas, me observaba desde lejos…

 

Me encanta ese sonido de los barcos que indican que van acercándose a tierra, y me encanta observar esa llegada desde la cubierta del barco. Mientras admiro las vistas, noto una presencia detrás de mi, creo que es uno de los chicos y les digo sin volver la cabeza que sé que está ahí, que no hagan ninguna tontería. IMGP1016Una voz muy masculina me responde: “bueno, no sé si querer invitarla a conocer la isla de mi mano y quizás cenar sea una tontería”. Me giro rápidamente y me encuentro con un hombre alto, de piel bronceada y vestido de blanco. Como mi mente va por libre, enseguida me acuerdo de Petros, el pelícano de Mykonos y rompo a reír. Mira que comparar al capitán con la mascota de Mykonos…pero así soy yo.

Acepto encantada, vuelvo al camarote y les digo a los chicos que tenemos guía para visitar la isla. No paran de quejarse mientras nos preparamos para desembarcar, y es que no nos gustan los guías turísticos, nos gusta ir por nuestra cuenta y descubrir sitios realmente bellos, mientras nos mezclamos entre la gente del lugar.

No os tengo que describir la cara de mis amigos al ver que nos esperaba el capitán a la salida del barco…, están coladitos por él.

No hay nada como descubrir un sitio de la mano de alguien que lo conoce a la perfección y disfruta con ello. Nos comenta que Santorini, es la isla la de las dos caras, bahía misteriosa, isla de calma y aguas azules y antiguo volcán que hace hervir las noches de fiesta, donde todo es posible. Al decir esto último, me mira y sonríe…, y los que suspiran son los dos pertados que vienen conmigo. IMGP1038Callejeamos por todas sus calles, calles difíciles de caminar algunas debido a su pendiente, pero de una belleza incalculable. En algunos tramos tengo miedo de rodar cuesta abajo y llegar rápidamente de vuelta al barco. El Capitán, que por su trabajo ha de estar pendiente a todo, sujeta mi mano…sé que ya no existe volcán alguno, que estamos realmente sobre la caldera de lo que quedó en su erupción, pero que he sentido como se movía todo el suelo bajo mis pies al contacto de su mano…seguro.

El día ha sido increíble, las vistas desde cualquier parte son difíciles de describir, la comida exquisita…esa mezcla de Italia y Turquía hacen una gastronomía realmente perfecta.

Despedimos la noche, cenando en uno de los muchos sitio idílicos que tiene Santorini, la puesta de sol supera con creces la de Mykonos. Observo la maravilla de la naturaleza, que no son el azul de los ojos del Capitán, bien podrían serlo…sino como esa gran catástrofe de la erupción de un volcán, ha podido crear tanta belleza.

Mykonos

Despertar en la isla de Mykonos es despertar en la tranquilidad y el sosiego…nada que ver con la vida nocturna que es bastante alocada. IMGP0860Me encanta la pequeña ventana que hay en la habitación, desde donde puedo ver uno de los muchos molinos que hay en la isla.

Intento levantarme y noto que estoy rodeada por brazos y piernas…vaya, si que lo pasamos bien anoche. Trepo por entre los cuerpos…dos para ser más exactos, y consigo llegar hasta el baño. Intento hacer memoria de todo lo vivido y una sonrisa se dibuja en mi cara…sienta muy bien la ducha, el agua resbalando por mi cuerpo como una suave caricia.

Mientras me visto, los observo dormir…están exaustos, y no me extraña. El día de ayer fue un gran día, y una mejor noche. Pasamos el día en “Paradise Beach” IMGP0940una de las playas por excelencia para no parar de bailar. Por la noche tras una agradable y exquisita cena en los balcones del restaurante Veranda, buscamos los locales mas famosos y por supuesto muy Gays (es lo que tiene viajar con dos chicos), para tomarnos algunos cockteles. Conocimos al Bisbal de Mykonos y fue nuestro guía para el resto de la noche…no os tengo que decir que fue flechazo a primera vista…todo un peligro!   Bajaré a desayunar y así podrán dormir algo más…no sabemos que nos tendrá preparado la isla.

Caminar por las calles estrechas de Mykonos es toda una experiencia en sí sola, cal blanca y añil…esos son sus colores. Pequeñas tiendas de artesanía, de ropa y complementos abren sus pequeñas puertas y sacan casi toda su mercancía al exterior. Caminado llego hasta el pequeño muelle pesquero y veo como sus pequeñas embarcaciones bajan lo que han pescado durante la noche. Allí mismo se improvisa un pequeño mercado, de frutas, verduras y pescado, donde la gente del pueblo hace su compra… no puedo evitar mezclarme entre ellos…”Kaliméra”.

Sigo mi recorrido y llego a la iglesia de Paraportiani, simple de líneas curvas, y ese color blanco que destaca con el cielo azul, capta la luz de forma diferente, dependiendo de la hora del día…simplemente una belleza.

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Iglesia de Paraportiani

He de confesar que es mi tercer día en la isla y todos los días hago el mismo recorrido con un solo objetivo…encontrar a Petros.

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Petros el pelicano de Mykonos

El tiempo se me acaba, mañana partimos para Santorini. Me han hablado tanto de él, que la idea de irme sin poder verlo me produce tristeza…sigo mi camino ya de vuelta para despertar a los dormilones, cuando sin esperarmelo, noto que algo me pellizca el culo…me vuelvo y allí esta Petros, todo vestido blanco muy guapo, y decide acompañarme casi todo el camino de vuelta…todo un caballero.

En nuestra última noche en la isla decidimos ir a ver la puesta de sol desde la pequeña Venecia…dicen que son las puestas de sol mas bonitas del mundo.

Hasta siempre Mykonos… “antío”.

 

 

 

Praga

Las 2:00 de la madrugada, todo está en silencio, a oscuras. A medida que avanzo por el puente Carlos V, en dirección a la Ciudad Vieja a esas horas de la noche, empiezo a darme cuenta que quizás no fue una buena idea no haber guardado algo de dinero para un taxi.

Acelero el paso…yo puedo hacerlo, solo son 516 metros, me repito una y otra vez. No puedo evitar mirar hacia atrás a medida que avanzo…,no hay un alma. Mis únicos compañeros de viaje son las 30 estatuas que se elevan a ambos lados del puente. Curioso como ahora en el silencio y oscuridad de la noche, me parecen más grandes. Aminoro el paso, una sensación de tranquilidad se apodera de mi, me detengo y me apoyo en un lateral del puente…que maravilla, puedo ver el castillo iluminado allá en lo alto. Decido dejarme llevar por todo lo que esta ciudad me provoca y cierro mis ojos…lo sabía, lo oigo, se acerca cada vez más, son caballos…no, es un carruaje. Es la magia de esta ciudad, si cierras los ojos puedes viajar a tiempos medievales. Puedo visualizar como un carruaje negro se adentra bajo una de las torres más impresionantes de la arquitectura gótica, hacia el puente, viene hacia mi…puedo incluso oír el sonido que provoca el trotar de los caballos en los adoquines y el sonido de las ruedas. Abro los ojos y respiro profundamente, miro a ambos lados…no existe una imagen mas tétrica y bella a la vez. La tenue luz de las farolas, acompañan a las estatuas, como si de candiles se tratasen. Sus siluetas se elevan hacia el infinito en la oscuridad de la noche y decido pensar que con ellas estoy protegida, que ellas también se han enamorado de mi como yo lo he hecho de cada edificio, de sus mas de 100 torres, de la calle del oro, de sus armaduras, de sus callejones, del barrio judío, de los teatros, de las decenas de subterráneos construidos para sobrevivir a las dos Guerras Mundiales, hoy día convertidos en bodegas y restaurantes medievales. Y es que Praga está intacta, no pudieron derrotarla…

El leve sonido de unas notas musicales, me saca de mis ensoñaciones, esta vez no la imagino…camino en esa dirección. A medida que me voy acercando voy distinguiendo las notas, son las de un violín…es el Ave María. Un chico joven sentado en el suelo con sus piernas estiradas, ensaya para quizás al día siguiente, tocar en este mismo puente cuando esté abarrotado de turistas, de pintores y malabaristas…, o quizás, en la casa de la Opera. No puedo evitar emocionarme, mañana termina mi viaje y las lágrimas me acompañan el resto del camino hacia el hotel. Él ni siquiera me ha visto…yo, nunca lo olvidaré.

LOS BOTONES DE MI MADRE

Al leer “Los botones de mi madre”, no he podido más que acordarme de la mía y de las distintas formas que hay de deshacer una casa.
No siempre se va un padre antes que una madre, de seguro que de haber sucedido así, hoy estarían todos los botones de mi padre en la casa…pero se fue ella. Ella que todo lo guardaba hasta llegar ser un problema, ella que con solo su presencia llenaba la casa de “hogar”. Esa casa que antes era la de mi madre, “voy a casa de mamá”, y ahora es la casa de mi padre…ese hombre que aún no sabe cuanta ternura me provoca y la tristeza que genera a mi corazón con solo verlo. Las madres dejan de ser mujer, para convertirse en esposas y madres, pero los padres no dejan de ser hombres. Es por ese motivo que quedan abatidos, perdidos y solos tras la pérdida de su pareja…ellos no pierden a la madre de sus hijos, ellos pierden a su amante compañera de vida. Quizás ese sea el motivo por el que no desean ver nada de ellas, se sienten que ya no tienen vida.
¿Qué se hace cuando un padre te dice ” no quiero ver nada de ella, tíralo todo”? ¿Qué se hace cuando ese hombre fuerte, esa figura paterna se convierte en un niño perdido y asustado? Haces lo que haga falta para protegerlo, porque en el fondo aunque no seas madre, todas llevamos ese instinto dentro.
Los botones de una madre se pueden tener de muchas maneras, los míos son sus escritos, que leo como si fueran cuentos…a mi niño triste y perdido.

MEDICOACUADROS

vida en botones 2    Deshacer la casa de tus padres es el siguiente escalón a enterrarlos, un duro trago que se hace con una mezcla de ternura, emoción y tristeza infinita. Es rescatar recuerdos, encontrar pequeños tesoros que no recordabas o que ni siquiera sabías que existían. Te sientes como un ladrón abriendo cajones cerrados con llave, como un intruso que husmea en intimidades ajenas. Encuentras tu propio pasado, recuerdos de infancia, la tuya, la de tus padres, incluso la de tus abuelos, mezclados con trazas de tus propios hijos, fotos, dibujos “para la mejor abuela”, tarjetas…. Podrías pasar días, semanas, quieres terminar de organizarlo pero también quieres que nunca acabe, que continúe como metáfora de aquel primer cordón umbilical, como esa última oportunidad de sentir su olor, todavía en los armarios llenos de sus ropas.

En una de esos ratos de lágrimas y de sonrisas, encontré los botones de mi madre…

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